1836 - CARTEL UBICADO EN PULPERÍAS Y ESQUINAS

El desplazamiento de los vecinos por las veredas, se veía perturbado por la utilización generalizada de las burlas e insultos callejeros, por parte de jóvenes y vagos que solían sentarse en las veredas frente a las puertas de las pulperías. No era raro que muchos de estos personajes bebiesen hasta quedar dormidos sobre la vereda, o se reuniesen en plan de contar picardías o proferir obscenidades, por lo que muchas veces las damas y caballeros debían descender a la calle con los consiguientes peligros que ello entrañaba.

AVISO DE LA POLICÍA

"Por orden expresa del Excelentísimo Señor Gobernador se previene a todo individuo a quien se le oyere por las calles, pulperías o en cualquiera otra parte, hablar o proferir palabra, o palabras obscenas, o descortéses.

Los jóvenes o muchachos serán destinados a tambores y trompas en los cuerpos de línea, con recomendación para que no se les afloje ejercicio tarde y mañana, a fin de que sean corregidos en un vicio tan perjudicial a la sociedad, y los hombres destinados al servicio de las armas en los referidos cuerpos por cuatro años. Con prevención, igualmente, que los esclavos serán castigados por la primera falta con 100 azotes en la cárcel pública, con doscientos la segunda y trescientos la tercera.

Del mismo modo serán destinados a tambores y trompas los muchachos que se encuentren por las calles y demás lugares públicos, jugando a la cañita, al hoyito, changuita, montoncitos o en alguna otra cosa de mal entretenidos".

Buenos Aires, 8 de Marzo de 1836
Imprenta del Estado

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Jorge Deroli, docente

Hágame el favorcito, periodista Alicia Vicchio, de aclarar qué son "la cañita, el hoyito la changuita, montoncitos..." y todos esos juegos que jugaban los niños del 1800 en la Argentina.
Me entretuve leyendo, pero no soy "mal entretenido".

Anónimo dijo...

Gustavo

173 años y nadie la hace cumplir, me parece que las autoridades estan un poco descuidadas.

guillermo iglesias dijo...

La pulpera de la foto me da miedo.
Hermosa nota.
Saludos.